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Sexualidad en la Pareja  

Servicio de salud habilitado N. 225672 Ministerio de protección social

Psicoterapia de Alta calidad 

 

Dra frauky Jimenez 4739504 - 3112098845 Psicóloga Clínica.

Diplomado en sexualidad Clínica Universidad Konrad Lorenz

Teoría y Técnicas en la Terapia Sexual - Instituto Aaron Beck España

 
 
Que el sexo es algo muy importante en las relaciones de pareja es algo innegable. No obstante, ya sea por problemas físicos o psicológicos, la calidad de éste puede ir decayendo en algunas ocasiones. Por ello, hablar con un especialista para que evalúe y trate de revertir esta situación es algo que debemos tener muy en mente todos si vemos que algo no marcha bien en nuestra vida sexual.

 

 
Los ginecólogos en el caso de la mujer y los urólogos y andrólogos para el hombre, cumplen aquí un papel imprescindible, así como los sexólogos para solventar posibles problemas de la pareja en su conjunto. En este reportaje repasamos las principales disfunciones tanto para ellos como para ellas.
 
 
La Sexualidad de la mujer
 
 
La mujer ha pasado gran parte de la historia viviendo su sexualidad como algo reprimido, lo cual a veces todavía sigue traduciéndose en una serie de problemas psicológicos que le impiden llegar a disfrutar de su vida sexual. Aunque la solución de la mayoría de las disfunciones sexuales pasa por los consejos de un psicólogo o sexólogo, también hay muchos que tienen un origen físico y pueden tener una solución médica:
 
 
- Sequedad vaginal: en ocasiones, se puede producir una escasa o nula lubricación vaginal, lo que hace que el coito pueda resultar doloroso. Esto puede tener sus causas en un problema hormonal, aunque también se suman factores psicológicos como el estrés. Además de cuidar los preliminares y emplear algún lubricante adicional a la hora de la penetración, consultar con el ginecólogo es algo primordial para solucionar esto.
 
 
 
 
- Dispaurenia: es lo que comúnmente se conoce como dolor en la penetración. Aquí también se observan causas de origen psicológico, aunque puede estar motivado por algún tipo de infección u otras dolencias internas. Es muy importante localizar el porqué de este dolor y tratarlo, ya que puede influir muy negativamente en la calidad de la vida sexual de la mujer, e incluso llegar a provocar un rechazo al sexo.
 

 

 

Vaginismo: se define como una contracción involuntaria de los músculos de la vagina, lo que termina haciendo imposible la penetración e incluso un mero examen ginecológico. En este caso, el principal motivo de la aparición del problema tiene que ver con factores psicológicos, que hacen que nuestro cuerpo sienta una aversión contra el sexo, y se precisa de una terapia especializada para ponerle solución.

 

Problemas para alcanzar el orgasmo: relacionado con esto encontramos la anorgasmia, que supone un bloqueo de la mujer para alcanzar un orgasmo vaginal o clitoridiano, y la frigidez, que va más allá y hace que la mujer no pueda experimentar ningún tipo de atracción hacia el sexo. Ambos suelen ser provocados por problemas psicológicos, y se ha de tratar con un especialista para tratar de solventarlos.

 

La Sexualidad del hombre

 

En el caso de los hombres, muchas veces viven su sexualidad como un imperativo. A un hombre a veces se le pide que siempre esté dispuesto para el sexo, y esto en ocasiones no es posible. Estas exigencias pueden terminar generando ciertos problemas de inseguridad que pueden repercutir en su vida sexual. Además, el mido al qué dirán, a veces hace que se posponga la visita al urólogo ante problemas fisiológicos, lo que también puede agravar todo lo anterior.

 

 

 

 

Impotencia: se conoce como la incapacidad del varón de mantener una erección. Esto provoca que el coito pueda llegar a ser imposible y, de conseguirlo, muy poco satisfactorio. Aunque el problema se agrava a determinadas edades, también puede afectar a personas relativamente jóvenes, y está íntimamente relacionado con factores psicológicos. No obstante, también puede ser debido a causas orgánicas que se pueden tratar médicamente para resolver la situación.

  

Eyaculación precoz: cuando esto ocurre el coito sí que es posible, pero el varón se ve incapaz de controlar su eyaculación y suele producirse antes de tiempo de manera totalmente involuntaria. Ésta encuentra como origen la falta de experiencia sexual, la ansiedad o la presión psicológica de tener que 'cumplir' en la relación sexual. Por ello, hablar con un sexólogo puede ser una buena solución.  

Priapismo: es menos común que los otros dos trastornos, y se caracteriza por una erección involuntaria y dolorosa que hace que el pene no pueda relajarse tras una relación sexual. En estos casos, lo mejor es acudir a un especialista médico.

Dispaurenia: al igual que en la mujer, indica dolor durante la penetración. Normalmente se origina por una mayor sensibilidad del glande, aunque también puede estar motivada por alguna lesión o herida en el pene o fimosis. Consultar con un especialista es la clave para conocer y solucionar el problema.  

Trastornos del orgasmo: aquí el comportamiento del varón nuevamente vuelve a tener similitudes al de la mujer, existiendo dos posibles situaciones: la anorgasmia, que se caracteriza por no poder eyacular normalmente, y la anafrodisia, que se define por una ausencia total de deseo sexual. Como con la fémina, aquí las alteraciones psicológicas son la principal baza para imposibilitar el placer sexual.



MI TERAPIA DE PAREJA 15 de Febrero de 2017

Para que el sexo no sea aburrido

FRAUKY JIMÉNEZ MAZO

Al principio de toda relación, la pasión y el deseo están en un punto muy alto, hay bastante deseo sexual, la frecuencia, intensidad y duración del acto sexual está en su mejor momento para el hombre y la mujer.

Pero toda esta actividad y vigor de la faena sexual no es eterno, tarde o temprano las relaciones sexuales maduran brindando un grado de comodidad y predictibilidad a los amantes.

El sexo, aunque no desaparece, disminuye, y el aburrimiento se mete en la cama. Pero las cosas no necesariamente tienen que ser así.

Si no tenemos dificultades médicas o disfunciones sexuales a tratar, si tan solo es pereza sexual, tenga en cuenta estas recomendaciones:

Tocarse y acariciarse más a menudo: piense que su cuerpo es sensual, permítase conectarse con todas las partes de su  cuerpo y mientras se ducha, se enjabona, acaricie, toque y sienta las sensaciones agradables que aparecen, hágalo también con su pareja aún cuando se esté en situaciones que no permitan un encuentro erótico.

Mire cómo fue su última relación sexual: piense en su última relación sexual. Concéntrese  en todos los detalles de cómo fue. Luego, haga una lista de tres columnas: en la primera, coloque las caricias que más le gustaron y  quiere que se repitan; en la segunda, una lista de caricias menos agradables y, en la tercera, una lista de las cosas que faltan y que le gustaría tener en su vida sexual.
La idea es que su pareja haga el mismo ejercicio y, luego, conversen ambos sobre los resultados.

Oler rico, tener buena salud, querer tu cuerpo: dedíquese tiempo todas las semanas. Es su tiempo para mirarse al espejo, identificar qué le hace sentir más sensual y provocativo. Por ejemplo, oler rico nos hace sentir sexis y seguros, utilice cremas,  perfumes,  splash (me encantan los de Victoria”s Secret). Cuide su salud oral, dientes sanos, aliento fresco. Si usted se siente bien consigo mismo, esto le va a ayudar a sentirse bien con su pareja.

La imaginación: a solas, coloque  música suave, cierre los ojos y tenga muchos pensamientos de imágenes  eróticas. Las fantasías sexuales nos ayudan a relajarnos y a disfrutar del placer sexual. Algunas fantasías son más excitantes que otras. Las hay desde muy románticas hasta muy sexuales y fuertes. No son peligrosas; fantasear no significa que las haga realidad. Pero son un potente afrodisíaco que tenemos a nuestra disposición. La gente sexy busca oportunidades para estimular su erotismo, mantener relaciones sexuales y divertirse con el sexo.

Crear historias sexuales: a algunos les gusta disfrazarse y jugar a ser otras personas. La pareja se divierte y excita como nunca, pierda esa timidez y ensáyelo. Sin juego, el sexo pierde su creatividad y ciertamente se torna aburrido.

Los sonidos del amor: susurros, jadeos, suspiros son excitantes para mujeres y para hombres. Por otro lado, al producirlos también aumenta nuestra excitación. Los hombres y las mujeres nos excitamos a menudo con palabras diferentes, ¿cuál es su palabra favorita?

 

Dra Frauky Jimenez - Terapeutas Sexuales y de Pareja

Tel 4730504 - 3112098845

  

 Shutterstock

Cuando el sexo ni siquiera es una opción

Miércoles, Octubre 29, 2014 - 00:00
  
Por:
Alejando Rosales
Según los especialistas, en nuestro medio las personas son más reacias a hablar de los problemas que enfrentan en sus relaciones sexuales.

Adornados con perejil italiano y champiñones el supuesto chef japonés Mao Sugiyama ofreció una cena en la que el plato principal eran sus órganos genitales: pene, testículos y escroto.

La fálica comida fue ofrecida el 13 de abril de 2012 y cinco personas pagaron 250 dólares, cada una, para probar el menú. La convocatoria la hizo el propio Sugiyama a través de su cuenta de Twitter para recoger la suma de 100.000 yenes.

Días antes del evento, el joven que en ese entonces tenía 22 años, se sometió a una cirugía emasculatoria. Al ser indagado del motivo que lo impulsaba, este declaró que era asexual y no sentía simpatía por ninguno de los géneros existentes.

Para la sexóloga y especialista en terapia de pareja Frauky Jiménez Mazo, una persona asexual es aquella que presenta un deseo muy bajo o nulo de sostener relaciones sexuales o sentir atracción sexual.

Afirma que contrario a lo que se piensa en el imaginario colectivo, estos casos son muy comunes, no hasta el  punto de cercenar sus órganos genitales como Sugiyama, pero si en relaciones de pareja que un día deciden cortar de raíz sus encuentros íntimos por la desaparición del deseo.

La cuenta en Facebook  Soy Asexual y Qué, describe que los asexuales poseen las mismas capacidades  y necesidades emocionales que cualquier otra persona, sólo que no sienten curiosidad por llevarlas al ámbito sexual.

Agregan en la cuenta que “un asexual puede enamorarse y establecer relaciones emocionales igual de intensas”, igual que sucede en una relación de pareja donde los individuos sí sienten atracción sexual.

Causas.  Aclara la experta que pueden ser varias las motivaciones que lleven a una persona a ser asexual, pero para definirlas con exactitud es imprescindible estudiar su historia clínica para hacer un buen diagnóstico. Las principales son las siguientes:

Hormonal. Según Frauky un paciente puede ser asexual por fallas en la producción de ciertas hormonas que son fundamentales para esa función. —Al tener un bajo nivel de andrógenos y por ende de testosterona (un tipo de andrógeno) no hay deseo sexual— comenta la sexóloga. Añade que esta hormona también está presente en la mujer, pero en menor cantidad.

Mental. En la parte psicológica una violación o primera relación sexual traumática, una educación moral, religiosa y sexual rígida donde se enseña que el sexo es sucio, malo o donde los padres o cuidadores le exigían pudor excesivo— sustenta la especialista, se puede desarrollar una personalidad asexual.

“Los papás no permitían a sus hijos que se tocaran los órganos genitales, que no se hablara del tema, que Dios los iba a castigar o que si se tocaban allá se les caería la mano, por ejemplo. Esto va castrando el cerebro erótico y las personas crecen creyendo que el sexo es algo sucio y que solo sirve para la procreación, o incluso ni para eso”.

Conflictos de pareja. De igual forma se presenta bajo deseo sexual hipoactivo secundario, es decir, en una época sí les gustaba el sexo pero a raíz de problemas con la pareja, maltrato físico, emocional y psicológico, le cogen aversión al sexo, por eso es secundario.

Sustancias psicoactivas.El consumo excesivo de drogas ilegales o de algunos medicamentos antidepresivos  reduce el deseo sexual o incluso puede desaparecer.

Otras. Algunas enfermedades, especialmente las que afectan el sistema nervioso, también pueden provocar que una persona sea asexual. Otras como la diabetes, el hipertiroidismo, sufrir de hipertensión, la fatiga y el estrés, reducen significativamente el deseo sexual.

Diferentes tipos

 

Hablemos de sexo...

Miércoles, Julio 1, 2015 - 00:00
Frauky Jiménez Mazo

  

Imaginen esta escena, por cierto, si la están viviendo no les va a ser difícil: llega la esposa a su casa, un largo día de trabajo, está cansada, la hija pequeña se le acerca y solo grita: “mami, mami, mami...”. Linda mi hija —piensa ella—, pero ya no más “mami, mami”, ¡¿qué quiere?! Estoy cansada. La señora está como una olla a presión…. y bueno… llega el esposo, él sigue la rutina de siempre, no nota que la esposa ha tenido un mal día, él se recuesta en su cama cómodamente, está complacido, pues va empezar el partido de fútbol, y en ese momento escucha a su esposa: ¡Ayúdame! ¡Mi vida es un infierno!

¿Qué pasa con la esposa? ¿Por qué reacciona así? Un mal día cualquiera lo puede tener.  ¿Quién entiende a las mujeres? Pero, ¿realmente qué le pasa a ella?

Muchas de las discusiones de las parejas se desencadenan por frustraciones acumuladas en la relación y salen a la luz con cualquier incidente del día, como el trabajo, los hijos o la pareja.

Hoy hablaremos del bajo deseo sexual o deseo sexual hipoactivo.

Un matrimonio carente de sexo incrementa las frustraciones y se acumula enojo, resentimiento, se sienten poco amados, se baja la autoestima, tienen deseos de separarse y aguantan un poco más por los hijos, pero al mismo tiempo no quieren permanecer con una pareja que no desea tener relaciones sexuales, no soportan seguir viviendo así y se preguntan cómo abordar el tema con su pareja, hasta ahora nada les ha dado resultado.

Antes de comenzar una conversación es importante que  conozca estos aspectos de su pareja: entérese de lo que le agrada, examine qué otras áreas de la relación necesitan mejorar, por ejemplo, tiempo compartido, afectividad o hijos.

Por otro lado, lleguen a acuerdos sobre los diferentes intereses y preferencias sexuales. Expresen qué les molesta de la relación sexual. Compartan las fantasías y también las inseguridades y debilidades a la hora de tener sexo. Muestre interés y atracción, si su pareja se pasea desnuda frente a usted no la vea como paisaje, intensifique el placer sexual, nunca deje de seducir y coquetear, diga qué le gusta de la relación sexual, por ejemplo: “Me encanta cuando tenemos buenos preámbulos y caricias antes de la relación sexual” o “me gusta cuando emites sonidos de placer, eso me excita”. Es importante que hablen de sexo.

Si lo anterior no da resultado como primeros auxilios en su relación sexual, busque ayuda especializada de un buen sexólogo que los orientará para mejorar su vida sexual.

 Disfunción Erectil

 ¿QUÉ ES?

 

La impotencia sexual masculina o disfunción eréctil es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria. Debe diferenciarse de otros problemas de la esfera sexual como son la falta de deseo, las alteraciones de la eyaculación (eyaculación prematura, eyaculación retrasada, ausencia de eyaculación) o los trastornos del orgasmo. La impotencia o disfunción eréctil es una enfermedad muy frecuente que puede afectar las relaciones de quien la padece con su pareja, con la familia, así como con el entorno laboral y social. Existen una serie de factores de riesgo que pueden favorecer la impotencia disfunción eréctildiabeteshipertensión arterial, consumo de tabaco y alcohol, niveles altos de colesterol, toma de determinados fármacos y depresión.

  

CAUSAS


La impotencia disfunción eréctil puede ser causada por:   

 

Causas psicológicas: el pene no tiene ninguna alteración física, pero problemas psicológicos como la ansiedad(provocada con frecuencia por el miedo a no conseguir una erección o a defraudar a la mujer), la depresión, los problemas con la pareja e incluso el estrés pueden afectar al acto sexual. También la preocupación excesiva por los problemas laborales, sociales o familiares implican que no se dedique la atención necesaria al acto sexual. La fatiga, la inapetencia, la falta de ejercicio, el insomnio o un fracaso laboral también desequilibran los reflejos sexuales.   

Causas vasculares: son muy habituales. El pene no puede acumular la sangre necesaria para que se dé una erección, generalmente porque no llega en suficiente cantidad. Fumar, sufrir hipertensión arterialdiabetes, algunas enfermedades cardíacas y variaciones en los niveles de colesterol en sangre pueden provocar trastornos vasculares que dificulten la erección. 

Causas neurológicas: en estos casos se produce una interrupción en la transferencia de mensajes del cerebro al pene porque existe una lesión en los nervios implicados. Esto ocurre con las lesiones de la médula espinal, la esclerosis múltiple o las intervenciones quirúrgicas en la pelvis.   

Causas hormonales: son poco frecuentes. Generalmente se deben a una falta de hormonas sexuales masculinas.  

Causas farmacológicas: existen varios medicamentos que tienen como efecto secundario disminuir la capacidad de tener una erección. Entre ellos hay algunos fármacos para tratar la hipertensión, las enfermedades cardíacas y los trastornos psiquiátricos. 

 

 

 

DIAGNÓSTICOS 

Para la elaboración de un diagnóstico correcto, es necesario que el paciente se someta a revisiones médicas y que se conozca el historial clínico del mismo.    

Una entrevista con el afectado puede revelar factores psicológicos involucrados en el trastorno de la erección. Resulta fundamental descartar la depresión, que no siempre es aparente. La escala para la depresión de Beck y la escala de depresión geriátrica de Yesavage en los ancianos son sencillas y fáciles de realizar. También se deben analizar las relaciones personales, si existen conflictos o dificultades de comunicación con la pareja, buscar un consejero que les ayude, por lo cual una entrevista con la pareja sexual del afectado puede revelar datos de suma importancia.  

En la valoración médica general se debe incluir una historia sobre ingesta de fármacos, alcohol, tabaquismo, diabetes, hipertensión y ateroesclerosis, una exploración de los genitales externos para descartar presencia de bandas fibrosas y una valoración de los signos de enfermedades vasculares, hormonales o neurológicas. Para diagnosticar o descartar una diabetes, se efectuará un análisis de sangre y/o orina, para detectar si hay exceso de glucosa en sangre. Se recomienda medir los niveles de testosterona, especialmente si la impotencia está asociada a la falta de deseo.  

Entre las pruebas de laboratorio se debe incluir la valoración de la función tiroidea. También puede resultar útil determinar la hormona luteínica , ya que resulta difícil diagnosticar un hipogonadismo en función de los valores de testosterona exclusivamente.  

En el caso de pacientes jóvenes con problemas específicos, puede ser necesario realizar pruebas más complejas como un examen físico, una medición-monitorización del pene durante la noche, la inyección de medicamentos en el pene, o la prueba de Doppler. 

Determinar los índices vasculares es especialmente beneficioso para realizar un diagnóstico correcto, como el índice de presión peneana-presión braquial que indica riesgo de otras alteraciones vasculares más graves, incluso en pacientes asintomáticos.

Cuando la causa no está clara puede resultar eficaz realizar una prueba de tumescencia nocturna del pene (TNP), aunque no suele funcionar en pacientes ancianos, los episodios de TNP se suelen asociar con las fases de sueño REM. Se pueden controlar las erecciones del paciente en un laboratorio del sueño especial; la ausencia de las mismas es altamente sugestiva de causa orgánica, aunque su presencia no indica de forma necesaria que durante el día se tengan erecciones válidas.  

 

¿Por qué se produce la disfunción eréctil? 

El pene consiste en dos columnas de tejido eréctil que se denominan cuerpos cavernosos (producen la erección) y un conducto (uretra) por donde sale la orina. Durante la erección, este tejido eréctil se rellena de sangre, el pene aumenta de tamaño y se vuelve rígido.

Desde el punto de vista psicológico la Dra Frauky Jimenes cuenta con bastante experiencia en el tratamiento, solicite su cita YA!

 

http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/salud/operaciones-de-reconstruccion-vaginales/16095200

 


 

MI TERAPIA DE PAREJA 15 de Febrero de 2017

Para que el sexo no sea aburrido

FRAUKY JIMÉNEZ MAZO

Al principio de toda relación, la pasión y el deseo están en un punto muy alto, hay bastante deseo sexual, la frecuencia, intensidad y duración del acto sexual está en su mejor momento para el hombre y la mujer.

 Pero toda esta actividad y vigor de la faena sexual no es eterno, tarde o temprano las relaciones sexuales maduran brindando un grado de comodidad y predictibilidad a los amantes.

El sexo, aunque no desaparece, disminuye, y el aburrimiento se mete en la cama. Pero las cosas no necesariamente tienen que ser así.

Si no tenemos dificultades médicas o disfunciones sexuales a tratar, si tan solo es pereza sexual, tenga en cuenta estas recomendaciones:

Tocarse y acariciarse más a menudo: piense que su cuerpo es sensual, permítase conectarse con todas las partes de su  cuerpo y mientras se ducha, se enjabona, acaricie, toque y sienta las sensaciones agradables que aparecen, hágalo también con su pareja aún cuando se esté en situaciones que no permitan un encuentro erótico.

Mire cómo fue su última relación sexual: piense en su última relación sexual. Concéntrese  en todos los detalles de cómo fue. Luego, haga una lista de tres columnas: en la primera, coloque las caricias que más le gustaron y  quiere que se repitan; en la segunda, una lista de caricias menos agradables y, en la tercera, una lista de las cosas que faltan y que le gustaría tener en su vida sexual.
La idea es que su pareja haga el mismo ejercicio y, luego, conversen ambos sobre los resultados.

Oler rico, tener buena salud, querer tu cuerpo: dedíquese tiempo todas las semanas. Es su tiempo para mirarse al espejo, identificar qué le hace sentir más sensual y provocativo. Por ejemplo, oler rico nos hace sentir sexis y seguros, utilice cremas,  perfumes,  splash (me encantan los de Victoria”s Secret). Cuide su salud oral, dientes sanos, aliento fresco. Si usted se siente bien consigo mismo, esto le va a ayudar a sentirse bien con su pareja.

La imaginación: a solas, coloque  música suave, cierre los ojos y tenga muchos pensamientos de imágenes  eróticas. Las fantasías sexuales nos ayudan a relajarnos y a disfrutar del placer sexual. Algunas fantasías son más excitantes que otras. Las hay desde muy románticas hasta muy sexuales y fuertes. No son peligrosas; fantasear no significa que las haga realidad. Pero son un potente afrodisíaco que tenemos a nuestra disposición. La gente sexy busca oportunidades para estimular su erotismo, mantener relaciones sexuales y divertirse con el sexo.

Crear historias sexuales: a algunos les gusta disfrazarse y jugar a ser otras personas. La pareja se divierte y excita como nunca, pierda esa timidez y ensáyelo. Sin juego, el sexo pierde su creatividad y ciertamente se torna aburrido.

Los sonidos del amor: susurros, jadeos, suspiros son excitantes para mujeres y para hombres. Por otro lado, al producirlos también aumenta nuestra excitación. Los hombres y las mujeres nos excitamos a menudo con palabras diferentes, ¿cuál es su palabra favorita? 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dra. Frauky Jimenez Mazo

 Psicóloga Clínica Especialista en Terapia de Pareja

Psicoterapia de Alta Calidad

Infidelidad en la Pareja

Salud sexual masculina

Salud sexual femenina

Edad 48 años

Más de 15 años de experiencia comprobada y gran capacidad profesional 

Servicio de salud habilitado N. 225672 Ministerio de Protección Social

Especialista en Psicología Clínica

Universidad Católica

Especialista en Sexualidad Clínica

Universidad Konrad Lorenz

Especialista en Teoría y Técnicas en la Relación de Pareja

Universidad Nacional

Instituto Aaron Beck Granada España

Seminario La Infidelidad en la Pareja

Diagnóstico e Intervención desde la perspectiva sistémica

Fundación Fundaterapia 

 

Tels  3112098845 - 4739504 

Sedes Unicentro 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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