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Sexualidad en la Pareja - Sexologos en Bogotá

PSICOLOGIA CLINICA ESPECIALIZADA

Servicio de salud habilitado N. 225672 Ministerio de protección social

Psicoterapia de Alta calidad

Sexologa Dra frauky Jimenez - Sexologa Dra Jenifer Ospina 

7026222 - 3112098845 Psicóloga Clínica.

Diplomado en sexualidad Clínica Universidad Konrad Lorenz

Teoría y Técnicas en la Terapia Sexual - Instituto Aaron Beck España

Que el sexo es algo muy importante en las relaciones de pareja es algo innegable. No obstante, ya sea por problemas físicos o psicológicos, la calidad de éste puede ir decayendo en algunas ocasiones. Por ello, hablar con un especialista para que evalúe y trate de revertir esta situación es algo que debemos tener muy en mente todos si vemos que algo no marcha bien en nuestra vida sexual.

Los ginecólogos en el caso de la mujer y los urólogos y andrólogos para el hombre, cumplen aquí un papel imprescindible, así como los sexólogos para solventar posibles problemas de la pareja en su conjunto. En este reportaje repasamos las principales disfunciones tanto para ellos como para ellas.

La Sexualidad de la mujer

La mujer ha pasado gran parte de la historia viviendo su sexualidad como algo reprimido, lo cual a veces todavía sigue traduciéndose en una serie de problemas psicológicos que le impiden llegar a disfrutar de su vida sexual. Aunque la solución de la mayoría de las disfunciones sexuales pasa por los consejos de un psicólogo o sexólogo, también hay muchos que tienen un origen físico y pueden tener una solución médica:

- Sequedad vaginal: en ocasiones, se puede producir una escasa o nula lubricación vaginal, lo que hace que el coito pueda resultar doloroso. Esto puede tener sus causas en un problema hormonal, aunque también se suman factores psicológicos como el estrés. Además de cuidar los preliminares y emplear algún lubricante adicional a la hora de la penetración, consultar con el ginecólogo es algo primordial para solucionar esto.

- Dispaurenia: es lo que comúnmente se conoce como dolor en la penetración. Aquí también se observan causas de origen psicológico, aunque puede estar motivado por algún tipo de infección u otras dolencias internas. Es muy importante localizar el porqué de este dolor y tratarlo, ya que puede influir muy negativamente en la calidad de la vida sexual de la mujer, e incluso llegar a provocar un rechazo al sexo.

 

 

 

- Vaginismo: se define como una contracción involuntaria de los músculos de la vagina, lo que termina haciendo imposible la penetración e incluso un mero examen ginecológico. En este caso, el principal motivo de la aparición del problema tiene que ver con factores psicológicos, que hacen que nuestro cuerpo sienta una aversión contra el sexo, y se precisa de una terapia especializada para ponerle solución.

- Problemas para alcanzar el orgasmo: relacionado con esto encontramos la anorgasmia, que supone un bloqueo de la mujer para alcanzar un orgasmo vaginal o clitoridiano, y la frigidez, que va más allá y hace que la mujer no pueda experimentar ningún tipo de atracción hacia el sexo. Ambos suelen ser provocados por problemas psicológicos, y se ha de tratar con un especialista para tratar de solventarlos.

La Sexualidad del hombre

En el caso de los hombres, muchas veces viven su sexualidad como un imperativo. A un hombre a veces se le pide que siempre esté dispuesto para el sexo, y esto en ocasiones no es posible. Estas exigencias pueden terminar generando ciertos problemas de inseguridad que pueden repercutir en su vida sexual. Además, el mido al qué dirán, a veces hace que se posponga la visita al urólogo ante problemas fisiológicos, lo que también puede agravar todo lo anterior.

- Impotencia: se conoce como la incapacidad del varón de mantener una erección. Esto provoca que el coito pueda llegar a ser imposible y, de conseguirlo, muy poco satisfactorio. Aunque el problema se agrava a determinadas edades, también puede afectar a personas relativamente jóvenes, y está íntimamente relacionado con factores psicológicos. No obstante, también puede ser debido a causas orgánicas que se pueden tratar médicamente para resolver la situación.

 Shutterstock

RELACIONES

Cuando el sexo ni siquiera es una opción

Por:

Alejando Rosales

Según los especialistas, en nuestro medio las personas son más reacias a hablar de los problemas que enfrentan en sus relaciones sexuales.

Adornados con perejil italiano y champiñones el supuesto chef japonés Mao Sugiyama ofreció una cena en la que el plato principal eran sus órganos genitales: pene, testículos y escroto.

La fálica comida fue ofrecida el 13 de abril de 2012 y cinco personas pagaron 250 dólares, cada una, para probar el menú. La convocatoria la hizo el propio Sugiyama a través de su cuenta de Twitter para recoger la suma de 100.000 yenes.

Días antes del evento, el joven que en ese entonces tenía 22 años, se sometió a una cirugía emasculatoria. Al ser indagado del motivo que lo impulsaba, este declaró que era asexual y no sentía simpatía por ninguno de los géneros existentes.

Para la sexóloga y especialista en terapia de pareja Frauky Jiménez Mazo, una persona asexual es aquella que presenta un deseo muy bajo o nulo de sostener relaciones sexuales o sentir atracción sexual.

Afirma que contrario a lo que se piensa en el imaginario colectivo, estos casos son muy comunes, no hasta el  punto de cercenar sus órganos genitales como Sugiyama, pero si en relaciones de pareja que un día deciden cortar de raíz sus encuentros íntimos por la desaparición del deseo.

La cuenta en Facebook  Soy Asexual y Qué, describe que los asexuales poseen las mismas capacidades  y necesidades emocionales que cualquier otra persona, sólo que no sienten curiosidad por llevarlas al ámbito sexual.

Agregan en la cuenta que “un asexual puede enamorarse y establecer relaciones emocionales igual de intensas”, igual que sucede en una relación de pareja donde los individuos sí sienten atracción sexual.

Causas.  Aclara la experta que pueden ser varias las motivaciones que lleven a una persona a ser asexual, pero para definirlas con exactitud es imprescindible estudiar su historia clínica para hacer un buen diagnóstico. Las principales son las siguientes:

Hormonal. Según Frauky un paciente puede ser asexual por fallas en la producción de ciertas hormonas que son fundamentales para esa función. —Al tener un bajo nivel de andrógenos y por ende de testosterona (un tipo de andrógeno) no hay deseo sexual— comenta la sexóloga. Añade que esta hormona también está presente en la mujer, pero en menor cantidad.

Mental. En la parte psicológica una violación o primera relación sexual traumática, una educación moral, religiosa y sexual rígida donde se enseña que el sexo es sucio, malo o donde los padres o cuidadores le exigían pudor excesivo— sustenta la especialista, se puede desarrollar una personalidad asexual.

“Los papás no permitían a sus hijos que se tocaran los órganos genitales, que no se hablara del tema, que Dios los iba a castigar o que si se tocaban allá se les caería la mano, por ejemplo. Esto va castrando el cerebro erótico y las personas crecen creyendo que el sexo es algo sucio y que solo sirve para la procreación, o incluso ni para eso”.

Conflictos de pareja. De igual forma se presenta bajo deseo sexual hipoactivo secundario, es decir, en una época sí les gustaba el sexo pero a raíz de problemas con la pareja, maltrato físico, emocional y psicológico, le cogen aversión al sexo, por eso es secundario.

Sustancias psicoactivas.El consumo excesivo de drogas ilegales o de algunos medicamentos antidepresivos  reduce el deseo sexual o incluso puede desaparecer.

Otras. Algunas enfermedades, especialmente las que afectan el sistema nervioso, también pueden provocar que una persona sea asexual. Otras como la diabetes, el hipertiroidismo, sufrir de hipertensión, la fatiga y el estrés, reducen significativamente el deseo sexual.

Diferentes tipos

SEXUALIDAD

Al principio de toda relación, la pasión y el deseo están en un punto muy alto, hay bastante deseo sexual, la frecuencia, intensidad y duración del acto sexual está en su mejor momento para el hombre y la mujer.

 Pero toda esta actividad y vigor de la faena sexual no es eterno, tarde o temprano las relaciones sexuales maduran brindando un grado de comodidad y predictibilidad a los amantes.

El sexo, aunque no desaparece, disminuye, y el aburrimiento se mete en la cama. Pero las cosas no necesariamente tienen que ser así.

Si no tenemos dificultades médicas o disfunciones sexuales a tratar, si tan solo es pereza sexual, tenga en cuenta estas recomendaciones:

Tocarse y acariciarse más a menudo: piense que su cuerpo es sensual, permítase conectarse con todas las partes de su  cuerpo y mientras se ducha, se enjabona, acaricie, toque y sienta las sensaciones agradables que aparecen, hágalo también con su pareja aún cuando se esté en situaciones que no permitan un encuentro erótico.

Mire cómo fue su última relación sexual: piense en su última relación sexual. Concéntrese  en todos los detalles de cómo fue. Luego, haga una lista de tres columnas: en la primera, coloque las caricias que más le gustaron y  quiere que se repitan; en la segunda, una lista de caricias menos agradables y, en la tercera, una lista de las cosas que faltan y que le gustaría tener en su vida sexual.
La idea es que su pareja haga el mismo ejercicio y, luego, conversen ambos sobre los resultados.

Oler rico, tener buena salud, querer tu cuerpo: dedíquese tiempo todas las semanas. Es su tiempo para mirarse al espejo, identificar qué le hace sentir más sensual y provocativo. Por ejemplo, oler rico nos hace sentir sexis y seguros, utilice cremas,  perfumes,  splash (me encantan los de Victoria”s Secret). Cuide su salud oral, dientes sanos, aliento fresco. Si usted se siente bien consigo mismo, esto le va a ayudar a sentirse bien con su pareja.

La imaginación: a solas, coloque  música suave, cierre los ojos y tenga muchos pensamientos de imágenes  eróticas. Las fantasías sexuales nos ayudan a relajarnos y a disfrutar del placer sexual. Algunas fantasías son más excitantes que otras. Las hay desde muy románticas hasta muy sexuales y fuertes. No son peligrosas; fantasear no significa que las haga realidad. Pero son un potente afrodisíaco que tenemos a nuestra disposición. La gente sexy busca oportunidades para estimular su erotismo, mantener relaciones sexuales y divertirse con el sexo.

Crear historias sexuales: a algunos les gusta disfrazarse y jugar a ser otras personas. La pareja se divierte y excita como nunca, pierda esa timidez y ensáyelo. Sin juego, el sexo pierde su creatividad y ciertamente se torna aburrido.

Los sonidos del amor: susurros, jadeos, suspiros son excitantes para mujeres y para hombres. Por otro lado, al producirlos también aumenta nuestra excitación. Los hombres y las mujeres nos excitamos a menudo con palabras diferentes, ¿cuál es su palabra favorita? 

Terapia Sexual

Es el asesoramiento psicológico para tratar las disfunciones sexuales, está dirigido a proporcionar conocimiento, bienestar, recursos y confianza en el funcionamiento sexual.

La terapia sexual y la terapia de pareja de pareja, pueden darse o no de forma conjunta, ambas tienen un porcentaje de éxito elevado, que va en aumento cuanto antes se intervenga en el conflicto.

Una parte muy importante de la vida en pareja es la sentirse pleno, satisfecho en su relación sexual, suele ser muy común que, sobre todo, las parejas estables y que llevan ya años juntos perciban que su actividad sexual podría mejorar, pero no podemos dejar de lado que también muchas parejas jóvenes y con pocos años de casados recurran a un especialista en terapia sexual, para mejorar, su relación sexual actual.

Normalmente, tomamos “impulso” para buscar ayuda especializada puesto que en muchos casos, la insatisfacción sexual de la pareja puede llegar a ser un gran tabú, incluso dentro de ella.

Los grandes beneficios de acudir a un especialista en la terapia sexual es que puede ayudar a salvar matrimonios y relaciones, restablecer la autoestima, disminuir la ansiedad y la depresión, o potenciar el entendimiento recíproco en la pareja.

Quizás la pareja no haya tenido mucha experiencia y se sientan muy avergonzados a la hora de preguntar o consultar a un terapeuta sexual, y por ende se impide el autoconocimiento, la desinhibición y, por tanto, la satisfacción sexual.

"Si acudes a la consulta de terapia sexual junto con tu conyugue,  debes saber que el éxito de la misma depende de si ambos desean trabajar por mejorar la vida sexual de la pareja"

Los motivos de consulta más frecuentes son:

Las parejas me consultan por diferentes problemas , por ejemplo:

Trastornos del deseo: El bajo deseo sexual, o deseo sexual hipoactivo, en el cual evidenciamos ausencia de fantasías y de deseo de actividad sexual.

Casos un poco menos comunes como la aversión al sexo, se evita toda actividad sexual, estos casos generalmente observamos vienen de toda la vida.

Trastornos de la excitación: En el caso de las mujeres nos informan la incapacidad para obtener o mantener la lubricación vaginal hasta el final de la relación sexual, o  desde el principio falta de lubricación.

En el caso de los hombres nos consultan por la incapacidad para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de actividad sexual.

Trastornos del orgasmo:Tanto en el hombre como en la mujer, se evidencia una ausencia o retraso del orgasmo tras una fase o etapa de excitación normal.

Una de las consultas más frecuentes y más fáciles de tratar es la Eyaculación precoz la cual se presenta en respuesta a una estimulación sexual mínima, antes, durante o poco tiempo después de la penetración, y antes que la persona lo desee. 

Trastornos por el dolor: En la mujer se presenta uno de estos diagnósticos: Dispaneuria: El cual es el dolor genital en el coito y Vaginismo, el cual es la contracción involuntaria del tercio externo de la vagina ante cualquier intento de penetración.

Probablemente si usted leyó hasta aquí, se ha identificado con alguno de estos trastorno sexuales, y esta lectura le dará la seguridad  para acudir a consulta, en general los terapeutas sexuales hemos escuchado todo tipo de problemas, entre los cuales, con mucha seguridad se encuentre el suyo.

Los problemas sexuales conllevan mucho padecimiento. Los sujetos acuden al psicólogo con una mezcla de esperanza y escepticismo. En muchas ocasiones las parejas se sienten desilusionadas y frustradas, muchos acuden al psicólogo con una mezcla de esperanza y escepticismo tensiones y recriminaciones a causa de la insatisfacción sexual.

Sea cual sea su preocupación, no se siente mal, ni avergonzado, tenga la seguridad que he tratado muchos casos y probablemente algunos más extremos que el suyo, y con la intervención terapéutica que he brindado a muchos, he sido de gran ayuda a la hora de modificar el patrón de conducta causante de la disfunción o insatisfacción sexual.

Cuando las parejas llegan a una comprensión recíproca del problema, mejoran la comunicación entre ambos a largo plazo, y aprenden a potenciar el resto de las áreas implicadas en la vida sexual de una relación sentimental en pareja.

La mayor parte de los trastornos sexuales son provocados por problemas psicológicos o son debidos a factores asociados. En ocasiones, resulta difícil discernir si los problemas psicológicos que puedan tener una persona o una pareja son la causa de disfunciones sexuales, o si son estas disfunciones las que han provocado los problemas personales o de relación con la pareja.

Muchas veces el problema sexual es consecuencia directa de los problemas de relación de una pareja.

Frecuentemente, las causas de los problemas sexuales se encuentran en el temor a "fallar" a la hora del sexo, en la reacción a demandas reales o imaginadas de la pareja, o bien, en el miedo a ser rechazado.

¿En que consiste una sesion de Terapia Sexual?

Las sesiones suelen ser tranquilas, agradables, con la serenidad que nos da la amplia experiencia en el campo, sobre todo, para que la pareja se sientan cómodas y abiertas a la hora de comentar su problema o de recibir asesoramiento. La primera sesión tiene una duración cercana a la hora. Después de una breve introducción, en la cual me presento, pasamos al motivo de consulta para discernir el problema que subyace en la conducta sexual de la pareja.

Al final de la primera sesión, le informamos a la pareja el posible diagnostico y de cuántas sesiones serán necesarias para el tratamiento. Dicho número es variable según el caso, pudiendo ser seis, doce o incluso más sesiones.

La terapia sexual está principalmente dirigida a aquellos pacientes cuya disfunción sexual es de origen funcional y se aplica tanto para aquellos que tienen dificultades en la erección como en la eyaculación.

El paciente que tiene un problema de erección sabe que ésta no puede ser obtenida por la voluntad y que sólo responde a los estímulos eróticos que la desencadenan. Es por ello que se deberán instituir ciertas pautas para que se estimulen previamente zonas erógenas secundarias (labios, cuello, abdomen, etc.), evitándose las zonas erógenas primarias (genitales). De esta manera no se forzará una estimulación que podría ser frustraste, debiéndose tratar que el paciente aprenda a relajarse, aumentando de esa manera, la sensibilidad para sentir las caricias, que en forma indirecta permitirán la recuperación de una confianza hasta el momento perdida.

INTELIGENCIA SEXUAL

Instintos

La sexualidad siempre nos ha parecido algo más bien ligado a los instintos que a la inteligencia, sin embargo durante el año 2002, la pareja de psicólogos Sheree Conrad y Michael Milburn, profesores e investigadores de la Universidad de Massachussets-EUA, introdujeron un revolucionario concepto, el cual desarrollaron en su libro Inteligencia Sexual. Para estos autores, la dimensión erótica de cada persona está determinada por su coeficiente de inteligencia sexual que constituye una parcela de nuestra capacidad intelectual, tan importante como la inteligencia emocional, descrita recientemente por el psicólogo Daniel Goleman y los otros nueve tipos de inteligencia lingüística, musical, naturalista, existencial, por mencionar algunas propuestos por Howard Gardner.

Sabiduría

Las personas menos inteligentes sexualmente sufren mucho dolor y confusión en su vida sexual, afirman Conrad y Milburn. Pero no lo tienen todo perdido, ya que la sabiduría sexual es una facultad que se puede medir, cuantificar y sobre todo potenciar. Ser sexualmente inteligentes y tener una vida sexual mejor no depende de la suerte, de la belleza o del sex appeal innato, sino de habilidades que las personas pueden adquirir, desarrollar y dominar con el tiempo.

Por consiguiente, la inteligencia sexual es algo a lo que todo el mundo puede aspirar razonablemente y trabajar para conseguir.

Orientación al Sexo

Gran parte de nuestra existencia está orientada directa o indirectamente al sexo, pero no todos consiguen una estabilidad emocional en la vida sexual. Muchísimas personas inteligentes conviven con pasiones que conducen al desastre o con una vida sexual frustrante e insatisfactoria o inexistente. Se estudiaron las apetencias sexuales de 500 personas, desde adolescentes hasta jubilados, mediante un Test, que permite concretar el coeficiente sexual y de paso desvelar hasta qué punto una persona está contenta con su vida sexual. Aproximadamente el 75% de los estadounidenses confiesa que el sexo es importante o esencial para su vida, pero al mismo tiempo, la mitad dice que constituye la causa de su estrés y otros están preocupados, porque no tienen relaciones eróticas con más frecuencia.

Un elevado número de participantes manifestó sufrir algún tipo de insatisfacción erótica: el 42% mostró una falta de deseo libidinoso, el 57% declaró no poder tener un orgasmo y casi un tercio confesó que a veces no encuentra placentero el sexo. En contra de lo que cabría esperar, las disfunciones sexuales no solo aparecen en personas mayores y parejas que llevan 20 años o más de convivencia. La juventud también es presa de la insatisfacción: para la mitad de las mujeres de entre 18 y 29 años, el coito resulta físicamente doloroso; el 33% de los hombres de la misma edad confesó tener problemas para lograr y mantener la erección; y algo más de la mitad era eyaculador precoz.

Pilares

La Inteligencia Sexual reposa en tres pilares fundamentales. El primer componente del talento amoroso consiste en adquirir los conocimientos precisos para adentrarse en la relación de pareja son sexualmente inteligentes poseen información científica precisa acerca de la sexualidad humana, por la que se guían en sus decisiones y en su conducta sexual. Sólo a través de una adecuada educación sexual, es posible detectar y combatir algunos mitos y tabúes eróticos que están arraigados en la sociedad y que interiorizamos a través de la cultura popular, la religión y la familia.

Descubrir nuestro propio sexo

Una vez liberados de las mentiras del sexo, el segundo paso hacia una vida sexual mejor se encuentra en descubrir nuestro propio sexo, averiguar qué nos atrae y excita, qué preferimos y cuáles facetas de nuestra conducta erótica nos plantean dificultades. Este pilar de la inteligencia sexual se denomina Conciencia del Yo Sexual Secreto, el cual alberga los verdaderos pensamientos, sentimientos y emociones que hacen que la vida amorosa sea más gratificante. Los auténticos deseos sexuales, quedan encubiertos con demasiada frecuencia por diversos motivos. El Yo sexual secreto puede verse condicionado de forma negativa por experiencias desagradables que ocurrieron en el pasado, por necesidades emocionales insatisfechas, o simplemente por mitos o imágenes falsas de la sexualidad humana que se difunden a través de los medios de comunicación. Las personas sexualmente inteligentes son capaces de advertir, por ejemplo, cuando sus deseos eróticos están sustituyendo a carencias emocionales que no son sexuales, como la falta de autoestima, de seguridad, de poder o saben cuándo tienen relaciones sexuales simplemente porque se sienten solas.

El Yo erótico

El tercer y último pilar de la inteligencia erótica tiene que ver con la conexión con los demás. El sexo es cosa de dos, mantener una vida sexual enriquecedora implica a otras personas. Para adquirir una buena habilidad y dominio de la sexualidad, tanto en lo que se refiere a la relación de pareja como consigo mismo, hay que abrirse a los demás. Una persona no alcanza un alto grado de inteligencia sexual hasta que domina ciertas habilidades sociales o interpersonales, que incluyen, entre otras cosas, la capacidad de hablar con la pareja sobre la vida sexual y de comprender el Yo erótico del amante. La inteligencia sexual implica aprender a ser sinceros con nosotros mismos y con nuestra pareja, sobre quiénes somos sexualmente.

Caminos

El camino hacia la satisfacción sexual no está en volvernos más seductores, ni en reprimir o dar rienda suelta a nuestros deseos y fantasías eróticas, o en aplicar a pies juntillas las técnicas y conceptos aprendidos en los libros de sexualidad. 

La buena noticia es que siempre podemos mejorar nuestra inteligencia sexual, la clave parece ser aprender a conocernos y valorarnos, liberarnos del miedo y de la culpa, ser capaces de informarnos y aprender más acerca de la sexualidad, así como también descubrir que el sexo es mucho mejor cuando hay amor, apertura y respeto hacia la otra persona.

No importa si ya tienes una relación de pareja estable o si estás explorando todavía, pueden surgirte muchas dudas sobre cómo llevar una vida sexual de manera sana y responsable. Te invitamos a que recorras esta sección creada para ti y dejes atrás los mitos y las preocupaciones acerca del sexo y la sexualidad. Aquí encontrarás información acerca de los métodos anticonceptivos, incluyendo las pastillas anticonceptivas y las pastillas anticonceptivas de emergencia. También hay datos sobre las enfermedades transmitidas por vía sexual. Por ejemplo, información sobre que es el herpes genital, que es el vih, los síntomas de vih, los síntomas de sífilis, los síntomas de gonorrea y la vacuna contra el vph. Exploraremos las razones medicas por la falta de interés sexual, la infertilidad, la eyaculación precoz y la disfunción eréctil. ¡Pero no todo es enfermedad! También encontrarás muchas cosas que te ayudarán a vivir una vida sexual placentera, responsable y sana. Con cariño, Doctora Aliza

SALUD SEXUAL

¿Cuál es la conexión entre disfunción eréctil y enfermedad cardíaca?

RESPUESTA del Dr. Stephen Kopecky, Enfermedades Cardiovasculares, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos:

La disfunción eréctil, que es la dificultad de lograr o mantener la suficiente erección para tener relaciones sexuales, puede deberse a muchas causas; pero, generalmente, se la vincula a enfermedades del corazón. La conexión entre estos dos trastornos se origina en el flujo sanguíneo, o la falta del mismo.

En esta conexión, se destaca una afección conocida como ateroesclerosis, que a veces también se llama endurecimiento de las arterias. Las placas de colesterol se acumulan dentro de las arterias, ocasionando su estrechamiento, endurecimiento y taponamiento, cosa que restringe el flujo sanguíneo. El taponamiento de las arterias puede derivar tanto en disfunción eréctil como en enfermedad cardíaca. Debido a que la presencia de arterias taponadas en una zona del cuerpo indica que probablemente también existen en otras partes, la disfunción eréctil de un hombre puede ser señal de que corre más riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, y viceversa.

Los factores de riesgo para la disfunción eréctil y la enfermedad cardíaca son básicamente iguales.

De acuerdo a algunas investigaciones, hay medicamentos para el dolor, que podrían causar problemas sexuales (disfunción eréctil) en los hombres cuando se toman frecuentemente. Aquí te contamos más detalles sobre este hallazgo y cómo atender a tus dolores sin que eso afecte tu comportamiento en la intimidad.

Los hombres mayores tienden a tomar más medicamentos para el dolor y experimentan más problemas sexuales: ¿existe alguna relación entre ambas cosas? Al parecer sí la hay. Así lo descubrió una investigación reciente que relaciona la impotencia sexual con medicinas como la aspirina, el ibuprofeno y el paracetamol. Los hombres que tomaban estas medicinas frecuentemente (cinco veces por semana o más) fueron quienes más problemas sexuales presentaron.

Hay amores que nunca mueren… y otros que matan. Las investigaciones que tratan de determinar las posibles causas de los ataques al corazón sitúan al sexo como una de las causas que puede provocar problemas cardíacos, en especial en personas sedentarias. Aquí te contamos más detalles al respecto y algunas sugerencias para que puedas disfrutar el sexo y cuidar la salud de tu corazón.

¿Qué factores deberías de considerar antes de tu próxima cita? O sea, antes de ponerte de acuerdo con ese galán o esa dama. Además de la coquetería, no es una mala idea tener en cuenta la salud de tu corazón, aunque parezca que no tiene nada que ver con el encuentro. ¿Por qué? Porque si eres sedentario, hasta el sexo puede ponerte en riesgo.

La mayoría de los hombres le temen a la disfunción eréctil, que sucede cuando el pene no puede ponerse o mantenerse erecto para el acto sexual. Existen muchos factores que pueden interferir para que tengas una erección normal y exitosa. Aquí encontrarás algunos de ellos, varios fácilmente están bajo tu control.

Muchos hombres reportan no haber podido tener una erección, al menos una vez en su vida. Pueden ser hombres completamente sanos, pero a veces, existen factores emocionales o físicos que pueden afectarlos y como consecuencia no se produce la erección. Entre los factores más comunes que pueden estar matando tu erección se encuentran los siguientes, para que tomes medidas al respecto:

Estamos más acostumbrados a escuchar acerca del Virus del Papiloma Humano (VPH) asociado al cáncer cervical en las mujeres. Pero esta enfermedad de transmisión sexual puede causar problemas en los hombres también, incluyendo verrugas genitales y ciertos tipos de cáncer. Afortunadamente, ahora los hombres también pueden vacunarse para prevenir contraer y transmitir el virus. Sigue leyendo para que te enteres porque, como siempre, la salud sexual es un asunto de dos.

Mucho se habla de la sexualidad en la mujer y de su capacidad para fingir orgasmos. Por el contrario, es poco lo que se sabe al respecto de los hombres. Sin embargo, algunos estudios comenzaron a indagar sobre este tema y detectaron que, si bien la erección hace que fingir un orgasmo sea más difícil, algunos se las buscan para lograrlo. Aquí te contamos más detalles sobre la sexualidad masculina y por qué los hombres también fingen orgasmos.

Aunque parezca extraño y hasta complicado, los hombres también pueden y se las buscan para fingir orgasmos. Algunas encuestas analizan esta actitud en personas de ambos sexos y han detectado que la causa principal que lleva a los hombres y las mujeres a fingir el orgasmo es esperar a que el acto sexual culmine sin herir los sentimientos del o la compañera.

Operaciones de reconstrucción vaginales, mitos y realidades

Tamaño, aspecto y sensibilidad hacen parte de esa búsqueda de las mujeres para sentirse satisfechas.

7:22 a.m. | 15 de julio de 2015

En Colombia de 252.244 operaciones quirúrgicas que se realizaron en el 2014, 2.185 fueron labioplastias, sin contar los otros tipos de procedimientos.

Foto: Archivo particular

En Colombia de 252.244 operaciones quirúrgicas que se realizaron en el 2014, 2.185 fueron labioplastias, sin contar los otros tipos de procedimientos.

Redactora EL TIEMPO

Tabúes, mitos y estereotipos rodean las operaciones en la zona íntima femenina. Especialistas como el ginecoobstetra y experto en diseño vaginal, Jorge García Pertúz y la sexóloga, Frauky Jiménez, aseguran que puede generar una mejora importante en la calidad de vida de las pacientes que se las practican, aunque no es la solución definitiva cuando se tienen problemas de autoestima o sexualidad.

En Colombia, desde el 2007 comenzaron a llegar procedimientos innovadores como el láser para ampliar la zona G y rejuvenecer la cavidad vaginal traídos por distintos especialistas que se habían capacitado con David Matlock en Estados Unidos.

García Pertúz, médico rosarista, fue uno de los pioneros de estos procedimientos, que pueden trabajar tanto la parte interna de la cavidad vaginal como el aspecto de la zona externa conocida como vulva.

“Todo depende del interés de la paciente. Aquí el punto es escucharla, entender su necesidad y llegar a un acuerdo acerca de lo que quiere cambiar”, asegura el especialista. Y esta idea de diseño que no solo es funcional si no también estético es lo que ha ido cambiando y mejorándose en las intervenciones en esta zona.

Bella desde el interior

El doctor García escuchaba todo el tiempo de sus pacientes frases como: “Es que ya no siento igual ahí con mi marido”, “Ya no lo disfruto tanto”. Estas venían de mujeres, por lo general, mayores de 30 años que ya habían sido madres.

El rejuvenecimiento vaginal se convirtió en una alternativa para estos casos. “Se realiza con un láser especial que lo que hace es tensar los músculos de esta zona para que al momento del acto sexual haya más fricción y sea más placentero para los dos”, explica García.

Mejorar el aspecto estético

Aparte del placer o apetito sexual, el tema puede centrarse en la parte estética. En este capítulo clasifican procedimientos como las labioplastias, que implican el aumento o reducción de los labios menores o mayores de la vagina; el moldeamiento del prepucio del clítoris, disminución del monte de venus –sector graso ubicado sobre la pelvis– o el blanqueamiento del área genital.

“No hay lineamientos o guías especificas que digan que unos genitales son bonitos o no”, aseguró la ginecóloga Sarah Creighton de la University College Hospital, de Londres, en el documental Centrefold, un proyecto de investigación financiado por la fundación Welcome Trust, que durante el 2012 abrió el debate en el Reino Unido por el abrupto incremento de las operaciones de vagina.

En Colombia, según el reporte de la Sociedad Internacional de Cirugía Estética, de 252.244 operaciones quirúrgicas que se realizaron en el 2014, 2.185 fueron labioplastias, sin contar los otros tipos de procedimientos.

Según la sexóloga Frauky Jiménez, es un grupo selecto el que se preocupa por estos temas estéticos. “Hay muchas mujeres que incluso les cuesta conocerse a sí mismas, reconocer su área genital, y saber cómo estimularse”.

Ella considera que muchas parejas, cuando llegan quejándose de todo tipo de problemas en su vida sexual, como falta de deseo o anorgasmia, por lo general no hacen referencia a la estética de las zonas genitales. “Ellos se quejan de la barriga, los senos, de otras partes del cuerpo pero no tanto de los genitales, en algunos casos no lo ven relevante o no quieren comentarlo”, asegura.

Por su parte, la doctora Lina Triana presidenta de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica recuerda que este tipo de intervenciones no son solo de orden estético sino también funcional. “Mujeres que les incomodan sus labios menores al montar bicicleta o caballo, que se pellizcan al sentarse, al caminar, con la ropa interior, esto también les ayuda en ese aspecto”, asegura.

Además, la atención personalizada parece ser otro punto clave de las intervenciones. “No hay dos vaginas ni dos historias iguales. Es la idea del diseño vaginal, yo no pretendo ser juez de belleza, respondo a las necesidades de las pacientes”, asegura el doctor García.

¿A qué edad es aceptable?

Aunque el tema estético es parte de una gran discusión, las operaciones que se practican en menores de edad es el punto más polémico. Algunos profesionales como el doctor García Pertúz consideran que hay que ser flexibles y conocer cada caso particular para tomar la mejor decisión, “lo que es bueno para ti puede que para otra no lo sea”.

La psicóloga Lih-Mei Liao, quien también participo en el proyecto Centrefold, asegura en el documental que “cuando una mujer no está satisfecha con algún aspecto de su vida termina por reflejarlo en un descontento con su aspecto físico, y estas operaciones no deberían ser la única alternativa; es un tema que requiere asesoría psicológica, para analizar otras opciones”.

Lo mejor, no juzgar

El querer hacerse un rejuvenecimiento vaginal no tiene relación alguna con la cantidad de compañeros o parejas sexuales de la mujer y este procedimiento no es lo mismo que la himenoplastia –en la cual se reconstruye el tejido fibroso elástico que se encuentra a la entra de la vagina–. Si tiene alguna inquietud o incomodidad con el aspecto de esta zona, recuerde que hay persona especializada en el tema, que pueden guiarla y asesorarla, en algo que es perfectamente normal; “piense en lo que la hace sentir bien y necesita”, concluye García.

Pensando en una cirugía

- Asesórese de un profesional competente que cuente con el respaldo de un centro médico serio y comprometido con su seguridad y bienestar.

- El apoyo de un psicólogo también puede ayudarle a mirar otras alternativas.

- Estas intervenciones pueden tener un tiempo de recuperación que va de dos a seis semanas.

Bajo deseo sexual - Trastornos del deseo sexual

Cortesia de Keith A. Montgomery MD

Introducción

El trastorno de deseo sexual hipoactivo (HSDD) y el trastorno de aversión sexual (SAD) afectan tanto a hombres como a mujeres. A pesar de su prevalencia, estos trastornos a menudo no son abordados por los proveedores de salud o los pacientes debido a su naturaleza privada y torpe. Utilizando el Ciclo de Respuesta Sexual como el modelo de los cambios fisiológicos de los seres humanos durante la estimulación sexual y el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Cuarta Edición(DSMIV-TR), este artículo revisará la literatura actual sobre los dos trastornos del deseo, prevalencia, etiología y tratamiento. Con este conocimiento, con suerte, los médicos van a ir más allá de su malestar con el tema con el fin de abordar adecuadamente los problemas sexuales de los pacientes y aplicar el tratamiento adecuado.

Definición de la sexualidad

La sexualidad es una interacción compleja de múltiples facetas, incluyendo factores anatómicos, fisiológicos, psicológicos, de desarrollo, culturales y relacionales. Todo esto contribuye a la sexualidad de un individuo en grados variables en cualquier momento del tiempo, así como el desarrollo y el cambio a lo largo del ciclo de vida. La sexualidad en adultos consta de siete componentes:

  • Identidad de género
  • Orientación
  • Intención
  • Deseo
  • Excitación
  • Orgasmo
  • Satisfacción emocional

La identidad sexual, la orientación y la intención forman la identidad sexual, mientras que el deseo, la excitación y el orgasmo son componentes de la función sexual.La interacción de los seis primeros componentes contribuye a la satisfacción emocional de la experiencia. Además de los múltiples factores involucrados en la sexualidad, existe la complejidad añadida de la sexualidad correspondiente de la pareja.La expresión de la sexualidad de una persona está íntimamente relacionada con la sexualidad de su pareja.

Ciclo de respuesta sexual

El ciclo de respuesta sexual consta de cuatro fases: deseo, excitación, orgasmo y resolución. La fase 1 del ciclo de la respuesta sexual, el deseo, consta de tres componentes: impulso sexual, motivación sexual y deseo sexual. Estos reflejan los aspectos biológicos, psicológicos y sociales del deseo, respectivamente. El impulso sexual se produce a través de mecanismos psiconeuroendocrinos. Se cree que el sistema límbico y el área preóptica del hipotálamo medial anterior juegan un papel en el impulso sexual. La conducción también está muy influenciada por las hormonas, medicamentos (por ejemplo, disminución de los fármacos antihipertensivos, aumento de los compuestos dopaminérgicos para tratar la enfermedad de Parkinson) y sustancias legales e ilegales (por ejemplo, alcohol y cocaína). 

La fase 2, la excitación, es provocada por la estimulación psicológica y / o fisiológica.  Los cambios fisiológicos múltiples ocurren en los hombres y las mujeres que los preparan para el orgasmo, perpetuated principalmente por vasocongestion. En los hombres, el aumento del flujo sanguíneo causa erección, cambios en el color del pene y elevación testicular. La vasocongestión en mujeres conduce a la lubricación vaginal, tumescencia del clítoris, y cambios labiales del color. En general, la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la frecuencia respiratoria, así como la miotonía de muchos grupos musculares, aumentan durante esta fase.

La fase 3, el orgasmo, ha continuado la elevación de la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardíaca y la presión arterial y la contracción voluntaria e involuntaria de muchos grupos musculares. En los hombres, la eyaculación se perpetúa por la contracción de la uretra, el vaso, las vesículas seminales y la próstata. En las mujeres, el útero y el tercio inferior de la vagina se contraen involuntariamente.

La duración de la fase final, la resolución, depende en gran medida de si el orgasmo se logró. Si el orgasmo no se logra, irritabilidad y malestar puede resultar, potencialmente durar varias horas. Si el orgasmo se logra, la resolución puede durar de 10 a 15 minutos con una sensación de calma y relajación. La frecuencia respiratoria, la frecuencia cardíaca y la presión arterial vuelven a la línea de base y la vasocongestión disminuye. Las mujeres pueden tener múltiples orgasmos sucesivos secundarios a la falta de un período refractario. La gran mayoría de los hombres tienen un período refractario después del orgasmo en el que el orgasmo subsiguiente no es posible.

Criterios

Como se ha indicado anteriormente, hay dos trastornos del deseo sexual HSDD en el DSM-IV-TR se define como "persistente o recurrentemente deficientes (o ausentes) las fantasías sexuales y el deseo de actividad sexual. El juicio de la deficiencia o ausencia es hecho por el clínico, teniendo en cuenta los factores que afectan el funcionamiento sexual, como la edad y el contexto de la vida de la persona. "SAD se define como" persistente o recurrente extrema aversión a, y la evitación de todos (o casi todos) el contacto sexual genital con una pareja sexual ". El DSM-IV-TR enumera seis subtipos: de por vida, adquiridos, generalizados, situacionales, debido a factores psicológicos y debido a factores combinados. Para que un paciente pueda ser diagnosticado con un trastorno de disfunción sexual, debe existir un problema psicofisiológico, el problema debe causar una angustia marcada o dificultad interpersonal, y el problema no puede ser mejor explicado por otros diagnósticos del Eje I. Además, dos trastornos sexuales deben descartarse antes de que se pueda diagnosticar HSDD o SAD. Estos son la disfunción sexual inducida por sustancias y un trastorno sexual debido a una condición médica general.

Predominio

La prevalencia de trastornos del deseo es a menudo subestimada. La Encuesta Nacional de Salud y Vida Social encontró que el 32 por ciento de las mujeres y el 15 por ciento de los hombres carecía de interés sexual durante varios meses en el último año. La población estudiada era hombres y mujeres de habla inglesa no institucionalizados entre los 18 y 59 años de edad. No hay grandes cifras de prevalencia del estudio en el DAU, pero se cree que es un trastorno poco frecuente. Tanto el HSDD como el SAD tienen una mayor proporción de prevalencia entre mujeres y hombres, aunque esta discrepancia es mayor en el SAD. Los desórdenes del deseo se pueden considerar en un continuum de la severidad con HSDD que es el menos severo de los dos desórdenes.

Etiología

La etiología propuesta de HSDD influye en cómo se subtipifica (es decir, generalizada o situacional, de por vida o adquirida). Por ejemplo, el HSDD de por vida puede ser debido a problemas de identidad sexual (identidad de género, orientación o parafilia) o estancamiento en el crecimiento sexual (antecedentes excesivamente conservadores, anomalías del desarrollo o abuso). Por el contrario, la dificultad en una nueva relación sexual puede conducir a un subtipo adquirido o situacional de HSDD. Aunque teóricamente es posible no tener etiología, todos los caminos apropiados deben ser explorados, incluyendo si el paciente fue veraz en las respuestas a las preguntas relativas a la sexualidad y si el paciente es conscientemente consciente de que él o ella tiene un trastorno sexual.

El diagnóstico y tratamiento de los trastornos del deseo a menudo es difícil debido a factores de confusión, tales como altas tasas de trastornos comórbidos y trastornos sexuales combinados de subtipos que implican contribuyentes médicos y inducidos por sustancias. Por ejemplo, en un paciente tratado por trastorno depresivo mayor recurrente y apnea obstructiva del sueño (AOS), sería difícil separar si la causa de su disminución del deseo sexual se debió al episodio depresivo, tratamiento antidepresivo, AOS múltiples problemas interpersonales potenciales, o una combinación de factores.

Incluso con una historia longitudinal detallada y precisa, afilar en el factor principal puede ser difícil.Disminución del deseo sexual se ha visto en múltiples trastornos psiquiátricos. Por ejemplo, las personas con esquizofrenia y depresión mayor experimentaron disminución del deseo sexual. Antes de comenzar el tratamiento para HSDD y SAD, debe realizarse un estudio exhaustivo para descartar primero una afección médica general o una sustancia que haya causado un menor deseo o aversión. Esto incluiría un examen físico exhaustivo y un análisis de laboratorio. Un fabricante fisiológico importante para el cual probar es un perfil de la tiroides, que sería anormal en hipotiroidismo y podría causar deseo sexual disminuido. También se ha demostrado que la testosterona baja afecta al deseo. Las concentraciones fisiológicas normales de testosterona oscilan entre 3 y 12 ng / ml.El nivel crítico aparente para la función sexual en los varones es 3ng / mL.

Una variedad de condiciones médicas también puede disminuir el deseo sexual (por ejemplo, diabetes mellitus, hipotiroidismo, enfermedad de Addison, enfermedad de Cushing, lesiones en el lóbulo temporal, menopausia,enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, accidente cerebrovascular y VIH). Además, a medida que envejecemos naturalmente, el deseo puede disminuir. Muchos medicamentos psiquiátricos pueden conducir a un menor deseo de tener sexo, incluyendo múltiples clases de antidepresivos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, inhibidores de la recaptación de serotonina de norepinefrina, antidepresivos tricíclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa y antipsicóticos.

El Sexo y el cerebro: Guia para entender lo que pasa con su pareja en la cama

Cortesia diario El Pais de Cali

Especialmente en los temas relacionados con el amor, la seducción y el deseo sexual. 

A lo largo de los años se ha dicho que los hombres presentan, supuestamente, un mayor deseo sexual que las mujeres. Según Edison Pazmiño, médico sexólogo, esto se presenta porque “la mujer ha sido enseñada a que vaya del amor al sexo, mientras que el hombre ha sido criado con una enseñanza contraria, es decir, primero el sexo y luego amor”.

Así como esta teoría, hay muchas otras sobre las diferencias naturales y culturales que hay entre ambos sexos. Por ejemplo, se dice que las mujeres son más auditivas y ellos más visuales. 

A continuación, expertos en psicología, sexólogos y especialistas en terapias de pareja, debaten sobre las teorías que antes parecían ser muy radicales y, con el pasar de los años, han ido cambiando poco a poco.

Ellos más básicos y ellas más complejas

Para los espedialistas en  terapia de pareja, “la masculinidad está relacionada con la racionalidad y la feminidad está ligada con el tema afectivo y emocional. Si hablamos de que los hombres en general son más racionales, es correcto, pero esto se debe a su estructura mental, pues ellos superan más fácil las situaciones y las mujeres retienen más las cosas que les ocurren. El hombre es de objetivos y la mujer es de procesos, ella va paso a paso, analiza y piensa todo”.

Los espertos consideran que esto es una desventaja para los hombres, pues “ellos ven una relación sexual como algo externo, por eso el índice de infidelidad es tan alto, aunque las mujeres ya están cerca de igualarlos. Por ejemplo, el hombre que le es infiel a su esposa le dice que esa otra relación no fue nada importante y que él no la cambiaría por nada del mundo, esto lo dice porque él siente la sexualidad de una forma muy genital”. 

Como si fuera poco, numerosos estudios validan que el cerebro femenino tiene más regiones cuya activación está relacionada con
la evaluación de experiencias emocionales.

¿Tienen ellos un impulso sexual mayor al de ellas?

Aquí las opiniones están divididas. algunos especialistas dicen que los hombres sí tienen un mayor impulso sexual porque cuentan con más producción de testosterona que las mujeres. “Además, socialmente siempre se les ha permitido tener libre albedrío sexual y han sido las mujeres las que han tenido que contener su respuesta sexual”. 

Sin embargo, el médico sexólogo Edison Pazmiño, afirma que el impulso sexual de hombres y mujeres depende de la producción hormonal que ambos presenten. “Tanto hombres como mujeres tienen ciclos hormonales. En los hombres la mayor producción de testosterona se da en horas de la mañana, entre las 6:00 a.m. y 9:00 a.m., y eso hace que en las primeras horas del día los hombres presenten mayor capacidad de deseo sexual. En el caso de las mujeres, todo va ligado a su ciclo mestrual, es decir, si una mujer está en el periodo mestrual ocurre que la producción de estrógenos cae, pero en esa caída los andrógenos están en mayor auge, lo que hace que la mujer sienta mayor impulso y deseo sexual en esta fase”.

Por ese motivo, el experto asegura que es un mito que los hombres tengan siempre un mayor impulso sexual que las mujeres, “pues ambos sexos producen hormonas sexuales”.

La capacidad orgásmica

Según los expertos, en las mujeres el orgasmo dura más que en los hombres. Inclusive, algunos estudios afirman que pueden llegar a durar hasta 20 segundos.

“Las mujeres experimentan el orgasmo de manera diferente, aunque por lo general se caracteriza por el hecho de la aceleración del ritmo cardíaco, la respiración y la presión sanguínea alcanzan su altura más elevada. Además, la vagina, el útero y los músculos pélvicos se contraen entre cinco y diez veces en menos de un segundo. Ellas pueden sentir el orgasmo en todo su cuerpo y tener orgasmos múltiples”, explica Frauky Jiménez Mazo, psicóloga clínica. 

La psicóloga agrega que en el caso de los hombres hay que tener en cuenta que la eyaculación y el orgasmo no son lo mismo. 

“De hecho, se puede eyacular sin experimentar orgasmo. Al igual que en las mujeres, con el orgasmo el ritmo cardíaco, la respiración y la presión sanguínea se aceleran al máximo y se producen contracciones musculares del área de la pelvis, así como de la próstata y las vesículas seminales”.

Separan el sexo del amor

Durante mucho tiempo el machismo hizo creer que las mujeres no sabían separar el sexo del amor, pero hoy está completamente 
revaluado este concepto. 

“Considero que es verdad que algunas mujeres no saben separar 
el sexo del amor. Sin embargo, en la actualidad ya hay quienes lo separan perfectamente porque la sociedad mira con otros ojos y esto le ha permitido a la mujer vivir su sexualidad de una forma más libre y sin tanto prejuicio”, sostiene Diana Pardo. 

Los especialistas aseguran que “muchas mujeres han crecido con el pensamiento de que si no hay amor, tampoco debería haber relaciones sexuales. Pero ese patrón hoy en día cada vez es menor y en los millennials se ven mujeres más empoderadas que saben disfrutar el placer sexual y pueden tener actividad sexual con amor y sin amor”.

Otro ejemplo claro de que las mujeres separan el sexo del amor igual que los hombres es que “muchas parejas hoy en día practican sexo con otras personas, es decir los tríos y swingers, encuentros donde hay intercambio sexual con desconocidos y no existe amor, pero la pareja lo disfruta cuando están de acuerdo con la práctica”, explica Frauky Jiménez Mazo, psicóloga clínica. 

La especialista agrega que en los casos de parejas con exclusividad, tanto sexual como emocional, a la mujer le gusta sentir en el acto sexual el amor de su pareja. Siempre le gustará sentirse atractiva y que le digan bonitas palabras. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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