Solo por instante pregúntese si alguna vez ha sentido ese miedo de perder a la persona que ama? El miedo es esa otra cara que tiene el amor, es el temor del amor, el temor a perder lo que tenemos y somos. Nos asusta el amor.
Sin embargo, es maravilloso poder compartir libremente con alguien nuestras emociones y pensamientos, las ideas y los proyectos de vida.
Pero por otro lado, las personas que padecen de celos, sienten en todo momento amenazas en el ambiente donde se desarrolla su pareja por ejemplo el trabajo, estudio, familia, amigos de su pareja, hasta la relación social más insignificante es un peligro para el celoso, incluso tienen temor y desconfianza de las vivencias que tuvieron en el pasado, cuando aún no se conocían.
Por una parte están los celosos obsesivos, ellos son personas inseguras, que proyectan sus traumas intrapersonales en el ser que los acompaña, y llega el momento en el que les resulta imposible manejar sus emociones, por eso liberan su ansiedad a través de la rituales de verificación, como por ejemplo: revisan los mensajes o correos que reciben, confrontan a la pareja cuando notan que mira a alguien más, y también cuando han mencionado a sus parejas anteriores, llaman o visitan a sus parejas solo para verificar que estaban donde dijeron que estarían, es decir no hay confianza en lo que su pareja les dice o hacen. Otros celosos, le dicen a su pareja como deben vestirse, les prohíben maquillarse, alejan a familiares y amigos, el excesivo control alimenta mucho más sus estados de ansiedad, angustia y preocupación nunca es suficiente para ellos. Muchos de ellos en realidad, han sufrido desamor o abandonos en su vida y por eso tienen fobia a que les vuelva a ocurrir.
Además están los celosos delirantes, el celoso está convencido de la culpabilidad de su pareja pero la evidencia es dudosa ante los demás, los celos existen excesivamente y se autorefuerzan (cualquier detalle puede ser una evidencia de que sus celos son razonables), la persona es excesivamente posesiva.
La persona celosa adopta una actitud de vigilancia y desconfianza, y la persona vigilada adopta actitudes de reserva y resentimiento. Ambos están sufriendo. La dinámica es como muestra el dibujo el celoso se arrepiente de hacer sufrir a su pareja, pero nuevamente se activan sus celos ante cualquier estimulo, hay agresión ya sea verbal, física, o psicológica y se repite el circulo pidiendo perdón.
Las personas celosas si pueden cambiar, las técnicas de terapia cognitiva conductual se ha comprobado son muy eficaces, acerca del tema puede consultar en www.miterapiadepareja.com.
