El tiempo no vuelve atrás, por lo tanto, planta tu jardín y adorna tu alma en vez de esperar a que alguien te traiga flores. William Shakespeare.
Esta frase me hizo acordar ayer de una señora que me contaba, “siempre desee que mi marido me regalara flores”, pero pasaron muchos años y a pesar de que se lo dije, nunca me las regalo, para él, eso era una tontería, y por supuesto ella estuvo triste mucho tiempo, hasta que un día decidió regalárselas ella misma, no es lo mismo decía, pero sentía felicidad a su manera cuando contemplaba las flores en su sala.
En este mes de septiembre, algunas parejas acostumbran celebrar el día del amor y la amistad, y tienen para escoger regalos que vienen en todos los tamaños, colores y formas. Algunos son costosos y otros no cuestan nada. Pero lo importantes no es el precio sino que a nuestra pareja le guste.
Evidentemente somos diferentes, y tal vez podamos adivinar lo que el otro necesita, lo que gusta y le disgusta, pero solo si le preguntamos y escuchamos, con interés y atención, vamos a conocerle bien.
Por ejemplo a veces queremos sorprender agradablemente a nuestra pareja y le preparamos una cena especial, quizás aquella que desearíamos para nosotros. Y puede ocurrir que esta no reaccione entusiasmada sino que además no valore nuestro trabajo. Nooo! que decepción pensaran muchos, tanto pensar en agradar y complacer a la pareja preparando esto, y mire el agradecimiento que da.
Queda entonces una sensación desagradable de decepción, tristeza, de que no nos valoran y que no valió la pena hacer todo este esfuerzo.
Sin embargo, todo esto se evitaría teniendo muy presente que lo que, a mí me gusta puede no gustarle y tiene todo el derecho de no preferirlo. Si yo quiero hacer algo por mi pareja, debo conocer que desea, que le gusta, y prepararle la cena que esa persona desearía tener, en lugar de la que desearía que ella me preparara a mí.
Les doy una idea, haga una lista de todos los regalos que le ha gustado recibir a su cónyuge desde que la conoce, regalos que usted le ha dado o que le han dado los miembros de la familia u otros amigos. La lista le dará una idea de los regalos que su cónyuge disfrutará, haga el ejercicio con amor, y seguramente alguna idea le saldrá desde lo más profundo de su corazón.
Por otra parte, si usted tiene poco tiempo para compartir con su pareja, el mejor regalo es uno mismo, o el regalo de la presencia. Estar allí con su cónyuge, expresándole su amor averiguelo.
Feliz mes de amor y la amistad, visíteme en www.miterapiadepareja.com.