Menú Cerrar

Los conflictos de pareja

Si te gustó, compártelo en las redes sociales

Los conflictos de pareja viene desde nuestros hogares, ahí es donde interpretamos lo que se supone que es una relación de pareja como el noviazgo, el matrimonio, las relaciones  y en donde anteponemos lo aprendido como prejuicios en las interacción de nuestros padres, aunque tengamos padres con relaciones fallidas, sin cariño, ni respeto porque al igual que nosotros, ellos recibieron esta información que ha desvirtuado su objetivo real y claro, se vuelven un infierno las relaciones.

Los factores externos 

Si usted observa, en las redes sociales existen miles de páginas y millones de personas que ponen frases como “Si te ama te buscará”, “No sufras por alguien que le da igual tenerte o no”, y un sinfín de expresiones que nos hablan de lo que debería hacer una pareja o lo que deberíamos hacer si estas personas “no” funcionan como nosotros queremos o como socialmente se cree que debe ser. Exactamente igual es lo que sucede cuando nos acercamos a una amiga o amigo para pedir consejo, claro, no deberíamos pedirlo si supiéramos en realidad para qué queremos una pareja, pero ahí va mucha gente y desde su análisis y experiencia son capaces de decirnos cosas como: “Yo que tú, hacia esta cosa u otra cosa” desvirtuando o sacándonos del verdadero objetivo que por supuesto, ellos no lo saben o no lo tienen claro.

¿Qué se obtiene llegando al objetivo?

Si se llega a entender el verdadero objetivo de una relación de pareja y se llevan a cabo las acciones para que esto ocurra, se obtiene algo que muchos llaman “felicidad”, claro compartida con esa otra persona.

Esta se consigue entendiendo que no somos otra cosa, ella no es nuestra madre ni debe funcionar como ella, tampoco es nuestro padre, nuestro hermano,  hermana o nuestro amigo o amiga, es nuestra pareja, a la que besamos, tomamos de la mano y con quien llevamos a cabo nuestra sexualidad y para que eso se dé, hay que tenerle respeto, cariño y disfrutar todo lo que hacemos como comer, ir al cine, salir a bailar, ir a un concierto y todo lo que como seres humanos realizamos, porque este es el preámbulo de nuestra relación de pareja, “no” el objetivo.

Y si sumamos todos esos buenos momentos con nuestras sexualidades, podremos estar más cerca de la felicidad que solo se da “disfrutando” todo lo que hacemos con esa persona.

Pero claro, los dos tendrían que estar de acuerdo y librarse de los prejuicios y objetivos desvirtuados e insertados desde nuestra infancia y por la gente que los rodea. 

Las formas en que hombres y mujeres expresan amor no son iguales

Articulo ABC DEL bebe 17 de junio de 2015

Mientras papá cuida a su hija de 3 años, la alimenta, lleva al parque y juntos juegan con muñecas, mamá trabaja y comparte con su bebé tan solo pocas horas en la noche, cuando aprovecha para consentirla y expresarle con palabras el amor que siente por ella. Por supuesto, los dos la aman, cada uno a su modo. 

Pensar en esta escena no sería común en décadas pasadas, lo cual no quiere decir que los papás de antaño no amaran a sus hijos, sino que la mayoría no demostraba afecto con caricias, cuidados ni palabras tiernas, y limitaba el amor a brindar estabilidad económica. 

Por fortuna hoy los roles de padre y madre son más compartidos y los hombres expresan amor con afecto y cuidados, sin sentirse avergonzados, mientras que las mamás pueden ser autoritarias y contribuir en la educación de aspectos como la seguridad y la fortaleza, lo que antes se consideraba exclusivo del padre. 

Según Frauky Jiménez, psicóloga clínica especialista en terapia de pareja, se considera que el amor de las mamás se expresa en el cuidado que brindan a los hijos y en actos de servicio, como llevarlos al médico o asistir a las reuniones de los colegios; por su parte, se podría generalizar que los señores enfocan más el amor expresado a los hijos a través de brindar estabilidad económica y seguridad en el hogar. 

“Ello poco a poco está cambiando y muchos hombres hoy se dan la oportunidad de compartir más tiempo con sus hijos, aunque tienen un estilo de amor en el que casi no marcan reglas, son muy prácticos y suelen ser muy complacientes con los menores. 

Por ejemplo, mientras la mamá se preocupa por la alimentación sana, el padre cumple con alimentar al niño cuando tiene hambre sin importar si lo hace con comida ‘chatarra’ ”, explica Jiménez. 

Claro está que el amor de padre y madre también depende del tipo de autoridad que se ejerce en la crianza. Así, por ejemplo, agrega la psicóloga, los que son muy estrictos creen que brindan amor al ser coercitivos e imponer constantes castigos; el extremo es quienes son demasiado permisivos y no marcan reglas de comportamiento, por lo que permiten que los niños hagan todo lo que quieren. 

“Cualquiera de estos dos casos puede ser perjudicial para el menor y su futuro, por lo que es mejor ser padres conciliadores, es decir expresar amor tanto consintiendo como enseñando límites”, concluye Frauky Jiménez. 

Costumbres afectivas 

“En esta cultura hegemónica uno aprende, como hombre, sobre todo los mayores, que las expresiones de amor se dan al ser el proveedor económico y se cree que eso es muestra de cariño. Además, somos poco expresivos a nivel verbal y algunos sienten algo de vergüenza al decir palabras tiernas. Por ejemplo, los muchachos hoy aseguran que sus papás los quieren aunque no lo expresan, caso contrario sucede con las madres, quienes pueden expresar abiertamente el amor”.

Artículos relacionados

Abrir chat
Necesitas una cita?
Hola 👋
¿Cómo podemos ayudarte?